Teníamos muy claro nuestro destino, ya solo faltaba darle forma y adaptarlo a lo que queríamos, y Patricia captó nuestra idea desde la primera llamada.
Ya la primera propuesta que nos envió tenía todo lo que habíamos imaginado (e incluso más) e hizo realidad nuestro viaje de novios soñado.
Nuestra idea era recorrer los principales puntos de la costa este de Australia basándonos en la naturaleza, pero sin dejar de lado las ciudades principales, y por supuesto bucear en la Gran Barrera de Coral.
Comenzamos nuestro viaje con unos días en Sydney a nuestro aire tal y como queríamos. Después partimos a Melbourne donde realizamos gran parte de las excursiones; descubrir la Great Ocean Road, con sus impresionantes acantilados y formaciones rocosas, como los Doce Apóstoles, así como nuestros primeros Canguros y Koalas en libertad; y después en Philip Island descubrimos una isla con paisajes increíbles y su famoso desfile de pingüinos al atardecer.
Nuestro siguiente destino fue Adelaida, una desconocida ciudad que alberga una joya patrimonio protegido como es el Parque Nacional de Kangaroo Island, una de las islas más grandes de Australia. Allí pudimos ver un mundo aparte de naturaleza y formaciones rocosas como Admirals Arch o Ramarkable Rocks y vida animal, donde además de canguros pudimos observar leones marinos en multitud de paradas.
Finalmente, nuestro último destino fue Cairns, su temperatura tropical al final del viaje fue una delicia después del invierno australiano de los anteriores destinos. Aquí también realizamos varias excursiones: Kuranda, un pueblito en mitad de la selva al que se accede en teleférico, y donde para volver usamos su tren panorámico para admirar las cascadas del parque natural al que pertenece, mientras maridábamos la experiencia con una tabla de quesos y vino espumoso.
Como buzos certificados no podíamos dejar de descubrir la Gran Barrera de Coral, toda una experiencia con un día completo a bordo.
En nuestra última excursión nos adentramos en Daintree Rainforest, un gigantesco parque natural plagado de vegetación y naturaleza, donde además hicimos un crucero para el avistamiento de cocodrilos.
Una vez más agradecer a Patricia y todo el equipo de Madox Viajes por habernos brindado nuestro viaje ideal y habernos acompañado en todo momento. Volveremos a contar con ellos sin dudarlo para nuestro siguiente gran destino.