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LOS ELEFANTES DE CHOBE SAFARI EXCLUSIVO
AFRICA - NAMIBIA

Al atardecer, grandes bandadas de aves multicolores sobrevuelan nuestro campamento en el parque de Chobe. Los colores se apagan, casi de repente, y los sonidos parecen que se intensifican a medida que la oscuridad se hace más profunda. Cuando la noche cae definitivamente, notamos a nuestro alrededor cómo late el auténtico corazón de África. Cerca, muy cerca, se oyen y se sienten las suaves pisadas de los elefantes, que por aquí merodean a sus anchas. Toneladas de energía con ritmo africano.

A Botswana se viaja casi exclusivamente para ver naturaleza y, sobre todo, para contemplar animales, y más concretamente, elefantes. Hay tantos y tan fáciles de ver, que muchos de sus visitantes proceden en realidad de Zambia o de Zimbabwe, y tras haber visto las Cataratas Victoria, se animan a pasar unos días en el cercano Parque Nacional de Chobe.

El acceso desde Livingstone es particularmente sencillo. En ferry hasta el embarcadero de Kasani o a través de Sedudu, en sólo unos minutos. Este parque, situado junto a la frontera que forman las célebres cataratas, está considerado el área de mayor concentración de elefantes de África e incluso de todo el planeta.

El Parque Nacional de Chobe está al noroeste del país, fronterizo con la franja de Capribi, en Namibia. Técnicamente está compuesto por cuatro áreas que corresponden a cuatro ecosistemas diferentes. La primera zona es la del Serondela, en la frontera del río Chobe, en el extremo noreste del parque. Es el principal punto de partida para conocer el parque, con una infraestructura bastante buena de lodges y campamentos.

África onírica

Su sofisticado sistema de protección ha permitido que la población de paquidermos no haya dejado de aumentar a lo largo del siglo XX y protagoniza una impresionante migración anual de hasta 200 kilómetros entre los ríos Chobe y Linyanti, donde se concentran en la estación seca, hasta las depresiones del sureste por la que se dispersan durante la temporada de lluvias. En Chobe habitan los elefantes Kalahari, los más grandes de la especie, que se caracterizan por su marfil algo más frágil y sus cortos colmillos. Algunos piensan que posiblemente esta haya sido la causa que ha evitado su depredación salvaje.

Este es un paraíso para los safaris fotográficos y para todo el que quiera sentir la emoción de los grandes descubrimientos

Aquí, a cualquier hora, el espectáculo está servido y merece la pena. Incluso hay quien asegura que con estar unos días en Chobe, ya no hace falta ver nada mas en el sur de África. El parque presume de tener más de 90.000 elefantes, que supone más de la mitad de la población de paquidermos del país, y numerosos búfalos, que en la estación seca también buscan el agua del río Chobe. Todo un paraíso para los safaris fotográficos y para todo el que quiera sentir la emoción de los grandes descubrimientos. Es el África con el que todos hemos soñado, con la ventaja añadida de estar en uno de los pocos países ricos de África, lo que garantiza la seguridad, las buenas infraestructuras, magníficos lodges y campamentos y muchas comodidades.

A cambio, los precios no resultan precisamente baratos, ni por libre ni en viajes organizados. En Botswana, y concretamente el Parque de Chobe, no hay turismo masivo como el que se puede encontrar en algunos parques de Kenia. Aquí uno siente que está descubriendo casi en solitario esa naturaleza primigenia del continente africano que se asoma a las páginas del National Geographic o los grandes documentales de La2.

La vida en los campamentos y en los lodges de Chobe comienza siempre antes de amanecer, el momento más apropiado para contemplar la fauna. Hay que levantarse pronto para acercarse a las grandes manadas de animales y fotografiarlas a placer. Tras un café y unas galletas, nuestros guías nos organizan rápidamente para que salgamos con presteza en los 4x4.

Devoción fotográfica

Todo tiene algo de ritual. Es importante aprovechar, en silencio y con la cámara atenta, estas primeras horas del día. Los elefantes hacen pronto su aparición, con esa pausada presencia que les hace parecer casi inofensivos. Sólo cuando pasan muy cerca consiguen asustarnos con su enorme volumen. Nos ignoran, caminan en grupo y se detienen perezosamente junto al agua para beber.

Más esquivos, los leones o los leopardos son mucho más difíciles de ver pero con un poco de paciencia y en los lugares adecuados, se consigue. Pese a la normalidad con que se desarrolla todo, son momentos emocionantes e inolvidables y cada gesto, cada paso de los enormes paquidermos, es captado por un conjunto ansioso de cámaras que les enfocan casi con devoción.

Resulta también el lugar perfecto para la contemplación de búfalos y elefantes que se desplazan para beber en este río. Nuestro guía nos habla también del resto de la fauna, incluyendo animales extraños como el comeabejas. Se trata de una de las zonas más visitadas del parque, donde algunos acuden para hacer trekking o visitar las cercanas Cataratas Victoria, fronterizas con Zimbabwe. El punto de entrada a la región y al parque es Kasene.

Safari sin lluvias

Otra zona muy popular del parque es la del Pantano de Savuti, en el oeste, donde se concentra el resto de la infraestructura de alojamientos y safaris de Chobe. Se trata del resto de un antiguo lago que se desecó hace mucho tiempo y que hoy es alimentado por el Canal de Savuti. Para hacer un safari por la zona lo mejor es la época de sequías, ya que durante las lluvias es zona de inundaciones. Cebras, elefantes, hienas y leones se asoman a nuestras cámaras, igual que un buen número de simios. Los que prefieran la observación de aves deben sin embargo venir en época de lluvias: más de 450 especies inundan esta zona del parque convirtiéndolo en un espectáculo único.

Entre árboles y lagunas viven un gran número de leones, leopardos, perros salvajes, hipopótamos, elefantes y antílopes

Menos conocida es la tercera zona, la del Pantano de Linyanti, al noroeste del parque. Estamos entre los ríos Linyati y Kwando y muy cerca de la Reserva Selinda, un hermoso paisaje de árboles y lagunas, entre las que viven un gran número de leones, leopardos, perros salvajes, hipopótamos, elefantes y antílopes, acompañados de gran cantidad de aves. La cuarta y última zona de Chobe es el Bosque de Nogatsaa, entre los pantanos de Linyanti y Savuti, una zona bastante seca, poco conocida pero muy interesante para los naturalistas.

Por la noche, las viejas historias de los guías y nuestras propias experiencias, nos reúnen en torno a la hoguera, mientras la tierra tiembla al paso de los elefantes, que afortunadamente y esperemos que por mucho tiempo, siguen siendo los reyes de Chobe.

 
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