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Bélgica está hoy considerada una de las naciones más prósperas de Europa. A pesar de no ser un país extenso geográficamente, se mezclan en él paisajes muy variados que cambian cada 40 o 50 kilómetros, ofreciendo una de las más bonitas panorámicas del continente. Su enorme riqueza artística y cultural, sus ciudades pintorescas y su paisaje singular hacen de éste un lugar de gran interés para el viajero donde, además, puede disfrutar de sus diversos museos, palacios, castillos, teatros, monumentos históricos, encantadores ambientes medievales, parques, espacios abiertos y grutas. O si lo desea, puede navegar por alguno de sus canales, ríos y lagos. Las distancias son cortas entre sí y nunca se está lejos del siguiente punto de interés. El norte de Bélgica está ocupado por la sobrecogedora belleza de la región de Flandes. El término Flandes, en neerlandés “Vlaanderen”, designa la parte septentrional de Bélgica, cuyos habitantes hablan neerlandés. Los flamencos representan cerca del 60% de la población total belga. En el centro-sur de Flandes se encuentra su capital, Bruselas, que también es la capital del país y el centro administrativo de la Unión Europea. Esto confiere a la región un carácter internacional y cosmopolita. Aquí se localizan también otras ciudades de renombre, como Brujas, Amberes y Gante. Su clima apacible y el carácter agradable de sus habitantes hacen de éste un destino ideal para todos los estilos vacacionales. En la costa, el campo o las ciudades, Flandes apasionará al viajero. |